Cristina rechazó el acuerdo con la Unión Europea y pidió que no cierre el Parlasur

La senadora recibió en su despacho a los legisladores del Mercosur y se sumó a las críticas al tratado de libre comercio con el viejo continente. El futuro del parlamento regional.

Cristina Kirchner cuestionó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea cerrado por los presidentes el viernes en el G20 de Osaka, durante una reunión con legisladores del Parlasur en su despacho que le permitió volver a ausentarse del juicio oral por las obras viales durante su gestión.

«Esto no está firmado, está aún en estudio», trató de poner paños fríos la senadora, según pudo reconstruir LPO, pero definió el anuncio como «un motivo de preocupación para nuestra industria, que ya viene de grandes pérdidas».

La escuchaban los legisladores del Parlasur del peronismo Jorge Taiana, Eduardo Valdés, Julia Perié, Cecilia Britto, Gastón Harispe, Ramón Rioseco, Ricardo Oviedo y Cecilia Merchan, entre otros.

Hasta su despacho llegaron también los senadores Ana Almirón, compañera de Cristina; la puntana María Eugenia Catalfamo y el porteño Fernando «Pino» Solanas, un histórico detractor de este acuerdo cuando era negociado en los gobiernos anteriores.

Cristina fue mucho más mesurada que Axel Kicillof y Máximo Kirchner, que definieron el acuerdo como «una tragedia» y «una avivada de los europeos».

Prefirió un intercambio de preguntas y respuestas para escuchar frases como «Estamos ante un nuevo Pacto-Runciman», repetida por varios legisladores, que este martes se reunirán con los diputados kirchneristas, entre ellos Kicillof.

Macri no convocó a votación directa para los representantes del Parlasur. La jueza Servini de Cubría pidió una respuesta al Congreso, que sigue cerrado.

Hubo un comentario sobre el rápido apoyo de Evo Morales al tratado. «No tiene una industria que proteger y está esperando que el Senado de Brasil avale su ingreso al Mercosur», lo interpretaron.

Para que entre en vigor, el tratado debe pasar los parlamentos de todos los países de Europa y del Mercosur, donde además funciona un parlamento regional pero no tiene decisiones vinculantes.

No sólo eso: en abril los cancilleres firmaron un tratado para no volver a elegir en elección directa a los legisladores del Parlasur, que en Argentina ni siquiera cobran un salario equivalente al de un diputado nacional, como obligaba la ley.

La jueza María Servini de Cubría avaló la resolución multilateral, pero le pidió al Congreso argentino revisar la ley y con los recintos cerrados no será posible.

«Tenemos reuniones una vez por mes, comisiones permanentes, ni el Congreso argentino se reúne tanto. Las decisiones no son vinculantes como tampoco lo fueron en un comienzo las del parlamento Europeo», explicó a LPO Perié, una de las parlamentarias presentes en el despacho de Cristina.

Mauricio Macri siempre ninguneó el parlamento regional. Le impidió a Susana Malcorra recibirlos, no liquidó los sueldos y excluyó la elección del calendario electoral. Curioso: los viáticos para viajar a Uruguay los paga la jefatura de Gabinete y siempre cumple.

Entre los parlamentarios por Cambiemos está Fabián Rodríguez Simón, «Pepín», uno de los abogados de confianza de Macri. Una de las primeras veces que asistió casi termina a las trompadas con Agustín Rossi, que en 2017 renunció para volver a ser diputado.

Y la santacruceña Mariana Zuvic, denunciante de los Kirchner y cercana a Elisa Carrió. Dejó de ir hace varios meses.

 

 

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