MACRI CONTRA LA INTEGRACION REGIONAL

MACRI CONTRA LA INTEGRACION REGIONAL

Desde su asunción como Presidente de la Nación, Mauricio Macri apostó a la desintegración regional que con tanto esfuerzo se había ido consolidando en las décadas pasadas gracias a la titánica tarea que llevaron adelante presidentes y estadistas de la talla de Lula Da Silva, Néstor Kirchner, Hugo Chávez, Fernando Lugo, Rafael Correa, Pepe Mujica, Evo Morales, Cristina Fernández de Kirchner, Dilma Rousseff, sin dejar de mencionar a los históricos artífices del MERCOSUR como José Sarney de Brasil y Raúl Alfonsín de Argentina.
No debe sorprendernos que esto esté sucediendo cuando contamos con un presidente que al asumir no juró por la Patria. Ya a partir de allí pudimos vislumbrar que a quien no le interesa defender su propio País mucho menos le podía interesar consolidar el hermanamiento con los pueblos de la región. Por ello, su primera decisión como presidente Pro-témpore del MERCOSUR fue solicitar la aplicación de la cláusula democrática a Venezuela basado en que supuestamente había presos políticos, mientras que en su propio País y bajo su propia gestión ya había efectivamente presos políticos como la colega Parlamentaria Milagro Sala y las militantes sociales de la Organización Túpac Amaru que aún hoy siguen sufriendo la privación ilegítima y arbitraria de su libertad.
Posteriormente, fuimos testigos de más acontecimientos: el bloqueo económico, el injerencismo norteamericano, el ataque mediático cotidiano a los procesos de cambio popular, el atentado contra la vida del presidente Maduro, la permanente amenaza de invasión militar a Venezuela, etc., los cuales demostraron que aquella primera medida contra el país bolivariano no era casualidad, sino que era una imposición del imperio a su nuevo títere que tenía a cargo la presidencia del segundo país más grande de Latinoamérica, al que ellos consideran su patio trasero en una reedición de la Doctrina Monroe desempolvada por la administración Trump.
También, en los inicios de su mandato y como parte de esa estrategia de desintegración regional comenzó la denostación, el agravio, el furioso ataque mediático y el desfinanciamiento al Órgano Legislativo del MERCOSUR como es el PARLASUR. Incluso, utilizando a parlamentarios propios como Mariana Zuvic y Fabián Rodríguez Simón, quienes se encargaron de atacar cotidianamente éste organismo supranacional con el claro objetivo del debilitarlo, ya que sólo lo consideran como una agencia aduanera vacía de contenido social y político.
Así, en los últimos días, emitieron el certificado de defunción de la UNASUR, órgano que entre tantas acciones logró evitar una guerra fratricida entre Venezuela y Colombia. Para ello, contaron con la complicidad del presidente del Ecuador Lenin Moreno, evidente traidor de la Revolución Ciudadana y de la voluntad popular de los ecuatorianos y las ecuatorianas. Moreno adujo, en ese entonces, cuestiones presupuestarias para el mantenimiento de la sede, pero no sin antes proceder al retiro del busto del ex presidente argentino y primer Secretario General del organismo, Néstor Kirchner. Todo un mensaje de época.
El mismo argumento esgrime Macri para deteriorar el funcionamiento del PARLASUR y para evitar el llamado a elecciones de parlamentarios en la próxima instancia electoral en nuestro país. Esto significa una falacia total, ya que como es público y notorio los parlamentarios no recibimos ningún tipo de retribución por nuestra tarea, incumpliendo la ley 27120 que modificó el código electoral argentino. Es una falacia porque tampoco significa un gasto ese llamado a elecciones, ya que las mismas, tal cual sucedió en 2015, se realizan en forma conjunta con las elecciones generales a desarrollarse en los meses de agosto y octubre de éste año. En este sentido, no se puede soslayar que la categoría de parlamentario en la boleta va inserta entre la de Presidente y el resto de las categorías. ¿Acaso no será éste el motivo principal que tiene Macri para querer evitar que se elijan parlamentarios? ¿Acaso no motivara que su ya deteriorada imagen esté separada en la boleta de algún candidato o candidata menos devaluado de su propio partido?
Conociendo los actores, todo hace suponer que es un motivo de peso para quienes no hacen política real sino marketing político. Pero el Presidente debería saber, o que alguien le avise, que tiene que modificar una Ley electoral con el consentimiento de ambas Cámaras del Congreso argentino. Sin embargo, no cuenta con mayoría en ninguna de las dos para lograr este fin y tampoco lo puede hacer a través de un DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia), ya que tal decisión va en contra de lo establecido por la Constitución Nacional sobre la que él juró.
Esta alerta no es meramente pragmática, sino que señala el tinte de los procesos electorales a desarrollarse este año en Argentina, Uruguay y Bolivia, dada la posibilidad de volver a recrear un bloque regional integrado, unificado, coherente con los pueblos y armónico con esta tierra de Paz. Es el temor, de los socios del norte, a que una victoria electoral vuelva a posicionar a Suramérica como una de las cinco potencias económicas mundiales.
Por la Patria Grande, por los pueblos del sur y porque el sol siempre vuelve a salir, militaremos para que ese sea el resultado.
MARIO ALFREDO METAZA.
Diputado del PARLASUR por la provincia de Santa Cruz (Argentina)

 

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